Si has llegado hasta aquí es porque algo de lo que viste en la guía o en mis publicaciones te ha hecho clic. Bien. Entonces te voy a hablar como hablo con la gente que ya ha tomado la decisión interna de hacer un cambio en serio.
La mentoría de tres meses no es para curiosos. Si quieres probar antes de comprometerte, tengo otras opciones que tienen sentido para ti (la sesión única de veinticinco euros, el bono de cinco sesiones, la guía PDF con plantillas). Esta página describe un programa intensivo de doce sesiones individuales conmigo a lo largo de noventa días para que salgas con tus finanzas familiares organizadas, un plan a cinco años escrito por ti y validado por mí, y la cabeza más tranquila que la mayoría de la gente que conoces.
Doscientos cincuenta euros por los tres meses. Una sesión por semana. Acceso ilimitado al grupo privado durante el programa. Email directo conmigo para dudas entre sesiones (respondo en menos de veinticuatro horas hábiles). Material complementario que te voy entregando a medida que avanza el proceso. Y un compromiso por mi parte: si en las dos primeras sesiones decides que no es para ti, te devuelvo el importe íntegro.
Te aviso de una cosa antes de seguir. Solo cojo doce alumnos por trimestre. Mi tiempo es limitado y prefiero hacer poco bien hecho que mucho regular. Hay lista de espera en ocasiones. Si quieres entrar en el próximo grupo, mira al final de la página la disponibilidad real del trimestre actual.
Empieza hoy mismo
Una sesión de 60 minutos por semana durante 12 semanas. Salimos con un plan financiero familiar y la cabeza más tranquila.
pago único
Qué cambia realmente en doce semanas
Te lo cuento sin embellecer. En doce semanas no te haces rico ni cambias de vida en cuestión de patrimonio. Lo que cambia es otra cosa, posiblemente más importante: la sensación de control. Saber dónde estás, qué decisiones tienes pendientes, qué pasos hay que dar y en qué orden. Eso es lo que la mayoría de mis alumnos describen como el mayor valor recibido.
Y luego, claro, sí hay cambios numéricos. La media de mis alumnos termina los tres meses con una capacidad de ahorro mensual entre un veintidós y un treinta y cinco por ciento superior a la que tenían al empezar. No por haber ganado más, sino por haber dejado de perder lo que perdían sin saberlo. Para una pareja que ganaba tres mil quinientos al mes, eso son entre setecientos y mil cien euros mensuales adicionales hacia patrimonio. Lo que en doce meses se convierte en ocho o trece mil euros que antes no aparecían.
El plan financiero a cinco años que sale al final del programa también es algo concreto. Un documento de quince a veinticinco páginas (depende de la complejidad de tu situación) que tú redactas con mi guía durante el último mes del programa. Contiene tu situación inicial, tus objetivos a uno, tres y cinco años, las decisiones operativas que toca tomar cada año, los productos financieros concretos que vas a usar (con nombres) y los puntos de revisión periódica. Es un documento que mucha gente nunca ha tenido y que se vuelve referencia los siguientes años.
Y luego está el grupo privado, que es algo que muchos alumnos valoran más de lo que esperaban. Hay alumnos de promociones anteriores que siguen activos en el grupo dos años después de haber terminado el programa, simplemente porque les aporta tener un espacio donde gente como ellos pregunta y comparte sin ser juzgada. No es un foro grande ni público. Es íntimo, controlado y útil.
Cómo está estructurado el programa: las doce sesiones
Te lo cuento porque la gente quiere saber qué va a pasar exactamente. Cada sesión es de sesenta minutos en videollamada, una por semana. Te paso el esquema general, aunque cada caso lo adapto.
Sesión uno: diagnóstico inicial. Llegas con la documentación que te pido por adelantado (un mes de movimientos bancarios, nómina, situación de patrimonio aproximada). Yo llego con el análisis hecho. Hora completa repasando dónde estás, qué te preocupa, qué expectativas tienes y por dónde tiene sentido empezar. Sales con la primera tarea concreta.
Sesión dos: cuadro de mando familiar. Lo montamos juntos en directo en pantalla compartida. Salimos con el documento operativo, las pestañas configuradas y el primer mes ya cargado. Es la base sobre la que vamos a trabajar las siguientes diez sesiones.
Sesión tres: auditoría de fugas. Repasamos juntos los gastos del último trimestre buscando lo que no debería estar. Suscripciones, comisiones, errores administrativos, gastos hormiga descontrolados. Salimos con la lista de cosas a cancelar o renegociar.
Sesión cuatro: situación patrimonial. Hipoteca, ahorros, plan de pensiones, inversiones si las hay, bienes inmuebles. Hacemos foto completa de lo que tienes y planteamos las decisiones grandes que están pendientes.
Sesión cinco: revisión de hipoteca y deuda. Si tienes hipoteca, vemos qué hacer con ella (amortizar parcial, subrogar, mantener). Si tienes otras deudas, planificamos su cancelación.
Sesión seis: planes de pensiones y previsión. Si tienes uno, evaluamos si seguir aportando, traspasar o reformular. Si no tienes ninguno, vemos si conviene abrir y de qué tipo.
Sesión siete: revisión a medio recorrido. Vemos cómo va lo que has aplicado, ajustamos lo que no esté funcionando, resolvemos las dudas grandes que han aparecido. Esta es una de las más valiosas porque ya tienes contexto propio.
Sesión ocho: inversiones a tu medida. Hablamos de instrumentos de inversión adecuados a tu perfil y objetivo. Sin entrar en recomendaciones específicas que requieran asesoramiento registrado, te oriento sobre qué tipo de productos tienen sentido para ti.
Sesión nueve: planificación sucesoria. La conversación de las herencias, los seguros de vida, los testamentos. Si tienes padres mayores o si tu situación familiar tiene complejidad, este es un trabajo crítico.
Sesión diez: redacción del plan a cinco años. Empezamos a poner por escrito el documento. Tú escribes, yo guío. Sales con el primer borrador.
Sesión once: refinamiento del plan y revisión. Pulimos el documento, corregimos lo que no esté claro, añadimos lo que faltaba. Salimos con la versión definitiva.
Sesión doce: cierre y seguimiento. Repasamos todo lo que has conseguido, definimos los puntos de revisión futuros (yo te llamaré a los seis meses, al año y al año y medio para ver cómo va), y nos despedimos formalmente del programa. Sigues con acceso al grupo privado de por vida.
El primer mes: por qué es el más decisivo
De los tres meses, el primero es el que define todo. Te lo digo porque hay alumnos que llegan pensando que la mentoría es un proceso lento de meses para ver resultados. No es así. Si trabajamos bien las primeras cuatro semanas, en ese tiempo ya tienes el cincuenta por ciento del valor del programa entero.
El primer mes haces tres cosas críticas. Primera, tienes el cuadro de mando familiar funcionando y empiezas a saber realmente cuánto entra, cuánto sale y dónde se va el dinero. Segunda, cancelas o renegocias entre seis y catorce conceptos que estaban drenándote dinero sin darte cuenta. Tercera, decides qué hacer con la decisión grande pendiente que tenías (suele haber una: hipoteca, plan de pensiones, herencia, vivienda). Esas tres cosas, en cuatro semanas, son lo que mucha gente no consigue en cinco años por su cuenta.
Los meses dos y tres son más estratégicos. Es donde construimos el plan a cinco años, optimizamos lo que ya funciona y atamos los cabos sueltos. Pero la base está en el mes uno. Por eso te doy un consejo concreto: si vas a entrar en el programa, despeja agenda para las primeras cuatro semanas. Una hora de sesión más dos o tres horas semanales de trabajo por tu parte. Esa inversión inicial es la que multiplica el resto.
Tengo en la cabeza el caso de Roberto, un alumno de la promoción del primer trimestre de 2024. Cincuenta y nueve años, ingeniero industrial cerca de la jubilación, casado, dos hijos mayores. La cuarta sesión la dedicamos enteramente a su plan de pensiones que llevaba veinte años aportando sin haber mirado nunca las condiciones. Comisión del uno con ocho por ciento anual. Cifra acumulada: setenta y dos mil euros. En la sesión hicimos los cálculos. Pasarlo a un plan indexado con comisión del cero con cincuenta por ciento le suponía, a los seis años que le quedaban para jubilarse, un diferencial de unos siete mil euros. En una sola sesión. Sin asesoramiento extra. Solo con mirar lo que llevaba dos décadas sin mirar.
Quién soy y por qué hago esto
Cincuenta y dos años. Llevo dieciocho asesorando a familias españolas en finanzas personales. Empecé en una consultora grande, donde me harté de ver cómo se vendía a los clientes lo que más comisión generaba para la casa. Me independicé hace once años y desde entonces trabajo solo, con un volumen controlado de alumnos y clientes, sin meterme en mercados grandes que no puedo atender bien.
No vendo productos financieros. No tengo acuerdos con ningún banco, aseguradora o gestora. No me llevo comisión por nada que tú compres o contrates por consejo mío. Eso me obliga a vivir de lo que cobro directamente al alumno por mi trabajo, y al mismo tiempo me libera para decirte la verdad sin condicionantes.
Sé que el sector está lleno de “asesores” que en realidad son comerciales. Yo no lo soy. Sé también que el sector está lleno de gurús que prometen rentabilidades irreales o productos secretos. Yo no soy uno de esos tampoco. Soy un profesional intermedio: alguien con experiencia técnica, sin venderte nada que no sea mi tiempo y mi trabajo, y con un compromiso con que la gente común tenga acceso a algo que históricamente ha sido para ricos.
La mentoría que ofrezco la hago yo. No tengo equipo. No tengo asistentes. Las sesiones las llevo yo, los emails los respondo yo, el material lo escribo yo. Eso limita cuánto puedo crecer, y es deliberado. Prefiero atender bien a doce personas por trimestre que mal a cien.
¿A qué esperas para probarlo?
Cada día que pasa es un día menos resolviendo lo que llevas meses dándole vueltas.
pago único
El acceso al grupo privado
Este es uno de los componentes que más valor genera y del que menos se habla cuando explico el programa. Te cuento qué es y por qué funciona.
El grupo privado es una plataforma cerrada donde están todos los alumnos de mis promociones anteriores. Hoy son alrededor de ochenta personas activas. No es público, no se puede acceder sin haber pasado por la mentoría. Hay reglas claras de confidencialidad (nadie comparte cifras concretas de otros, nadie da nombres) y un moderador (yo) que asegura que el tono es constructivo.
Para qué sirve. Para preguntar dudas concretas que surjan cuando la mentoría haya terminado y no quieras pagar una nueva sesión. Para compartir aprendizajes con gente que está en tu mismo perfil (similar edad, similar tipo de problemas). Para tener accountability: muchos alumnos comparten ahí los compromisos que se han marcado y eso ayuda a cumplirlos. Y para enterarte de oportunidades concretas (cambios fiscales relevantes, productos financieros nuevos que merecen análisis, recursos útiles que voy descubriendo).
Yo entro al grupo entre dos y tres veces por semana. Respondo preguntas, comparto análisis cuando surge algo relevante en el sector y modero. El acceso al grupo es de por vida una vez has hecho la mentoría. No hay coste adicional pasado el programa.
No es Telegram. Es una plataforma controlada (Circle) con hilos organizados por tema, búsqueda interna y formato pensado para conversaciones largas y útiles. La gente que entra suele decir que valdría la pena pagar solo por estar ahí. Yo creo que está bien valorado, sí, pero el verdadero valor es el resto del programa.
Los doce alumnos por trimestre: por qué ese límite
Te explico la limitación de doce porque la gente me pregunta. Una hora de sesión por alumno por semana son doce horas semanales solo de sesiones. A eso súmale el trabajo de preparación previa a cada sesión (otra hora por alumno) y el seguimiento por email entre sesiones. Estamos hablando de unas treinta y cinco horas semanales dedicadas exclusivamente al programa. Más mi trabajo en otros proyectos (la guía, el libro, las sesiones puntuales, contenidos para la web). Doce es el número máximo que me permite mantener calidad.
¿Por qué no externalizar a otros mentores para escalar? Porque entonces ya no es lo mismo. La gente compra el programa, en buena medida, porque las hago yo. Si delegara, traicionaría esa expectativa. Prefiero un proyecto pequeño bien hecho que uno grande mediocre.
Esto significa que a veces hay lista de espera. La próxima cohorte arranca cada trimestre (enero, abril, julio, octubre). Si quieres entrar en una concreta, conviene reservar plaza con un mes de antelación. Si llegas y está completa, te apunto a la lista para la siguiente.
Y un detalle importante: si en algún momento del programa decides que no es para ti, podemos parar. Te devuelvo proporcionalmente lo que quede del programa por consumir. He tenido un caso así en cinco años; la persona tuvo un problema familiar grave que no le permitió continuar. Devolución sin discutir.
Qué pasa si después del programa quiero seguir
Te cuento las opciones porque sé que mucha gente termina el programa pensando “necesito más”. Y eso me parece una buena señal: significa que hemos abierto puertas que antes ni veías. Te cuento qué tienes disponible.
La opción más sencilla es no contratar nada más y seguir aplicando lo que has aprendido con apoyo del grupo privado. Esto vale para más de la mitad de los alumnos. Tienen el plan a cinco años, las plantillas, el método y el grupo. No necesitan más acompañamiento estructurado, solo seguir ejecutando.
La segunda opción es contratar sesiones sueltas según las necesites. La sesión individual está disponible al precio de veinticinco euros. Si llegas a tu cuarta o quinta sesión post-programa, te recomiendo el bono de cinco para que te salgan más baratas. Esto encaja bien para alumnos que tienen revisiones puntuales (renovación de hipoteca, herencia, cambio de trabajo, etc.).
La tercera opción, para casos complejos, es lo que llamo “acompañamiento anual”. Una sesión cada dos meses durante un año (seis sesiones) por doscientos cincuenta euros adicionales. Pensado para perfiles patrimoniales más complejos o para gente que necesita la disciplina de la cita recurrente para seguir avanzando.
En todos los casos, soy yo el que las hace. No delego nada. Y los precios para alumnos del programa son sensiblemente más bajos que para gente nueva, porque ya tengo el contexto y se trabaja mucho más rápido.
Una decisión, un cambio
Si después de leer hasta aquí sigues con dudas, escríbeme. Sin compromiso.
pago único
Preguntas frecuentes
¿Cuándo arranca el próximo programa?
Las cohortes arrancan cada trimestre: primera semana de enero, abril, julio y octubre. Si quieres saber cuántas plazas quedan en la próxima, escríbeme antes de reservar. Hay trimestres que se llenan a las dos semanas de abrir inscripción, otros tardan más.
¿Puedo hacerlo con mi pareja sin pagar el doble?
Sí. Las sesiones son para una unidad familiar, no para individuos. Si vivís juntos, asistís los dos. El programa funciona mejor así. No hay coste adicional ni reducción del tiempo de sesión. Sí pido que la decisión de hacer el programa la toméis los dos en serio, no que arrastres a tu pareja contra su voluntad.
¿Es posible hacerlo si vivo fuera de España?
Sí, si tu fiscalidad de referencia es española (residente fiscal en España, aunque vivas físicamente fuera). Si tu fiscalidad es de otro país, el contenido pierde aplicabilidad práctica en muchas partes. Te recomendaría más entonces la guía y el libro, que tienen marco más general.
¿Las sesiones son siempre a la misma hora?
Lo hablamos al inicio. Procuramos fijar un día y hora semanal estable durante los tres meses, pero permito flexibilidad si la vida lo pide. Lo que sí pido es que avises con dos días si necesitas reprogramar, salvo urgencia.
¿Cuánto trabajo personal tengo entre sesiones?
De media, una hora y media a tres horas semanales fuera de la sesión. Tareas concretas: actualizar el cuadro de mando, hacer llamadas que hemos pactado (al banco, a Hacienda, a tu gestor), redactar borradores de documentos. Es trabajo concreto, no estudio teórico. Si no puedes dedicarle ese tiempo, el programa va a fluir peor. Te lo digo abiertamente para que no te metas con expectativas equivocadas.
¿Es deducible si soy autónomo o empresa?
Sí, como formación profesional o consultoría. Te emito factura a nombre de tu actividad. Los doscientos cincuenta euros + IVA aplicable son gasto deducible. Solo tienes que pedírmelo y enviarme los datos fiscales al hacer la compra.
¿Y si en mitad del programa me cambia la situación drásticamente?
Lo hablamos. He tenido casos de alumnos que en mitad del programa han perdido el empleo, han recibido una herencia inesperada o han pasado por un divorcio. En todos los casos hemos ajustado el contenido del programa a la nueva realidad. La metodología es adaptable. Si la situación es tan grave que no puedes seguir, pausamos sin penalización y retomamos cuando puedas.
¿Hay garantía de devolución del dinero?
Sí. Tienes catorce días desde el inicio del programa (es decir, desde la primera sesión) para pedir devolución completa sin preguntas. Más allá de eso, si por cualquier circunstancia que tenga sentido decides parar, te devuelvo proporcionalmente lo no consumido. La idea no es retener gente a la fuerza, es trabajar con gente comprometida.
