Hay un momento concreto donde la gente me escribe pidiendo este bono. Es cuando ya han probado una sesión suelta, les ha gustado, pero todavía no se quieren comprometer a los tres meses completos del programa. O cuando arrastran cuatro o cinco temas distintos que se les acumulan y necesitan ir resolviendo uno por uno sin ataduras de calendario.
El bono de cinco sesiones es exactamente eso. Cinco videollamadas conmigo de sesenta minutos cada una, las usas cuando quieras (sin caducidad), las dedicas a los temas que tú decidas. Noventa y nueve euros las cinco. Sale a veinte euros la sesión, lo que es prácticamente regalado para la franja de lo que cobra cualquier consultor financiero con experiencia.
Lo importante de este bono es que no te ata a una metodología cerrada. La mentoría de tres meses tiene una estructura definida porque está pensada para reorganizar tus finanzas completas. El bono no tiene estructura. Lo configuras tú según tus necesidades reales. Hay quien usa las cinco sesiones para temas diferentes (una sobre hipoteca, una sobre herencia, una sobre plan de pensiones, una sobre coche, una sobre fondo de emergencia). Hay quien las usa todas para profundizar en un tema (cinco sesiones sobre planificación sucesoria, por ejemplo, si la situación es compleja). Tú decides.
Y otra cosa: como ya he hablado contigo en al menos una sesión cuando llegas a la segunda del bono, vamos muy rápido. No perdemos diez minutos explicando contexto cada vez. Eso multiplica el valor de cada sesión.
Empieza hoy mismo
Bono de 5 sesiones de mentoría financiera individual. Para los que no quieren atarse 3 meses, pero sí dar un primer empujón en serio.
pago único
Para quién es este bono y para quién no
Si ya has hecho al menos una sesión conmigo y te ha funcionado, el bono es la opción más rentable para seguir adelante sin meterte en programas largos. Es lo natural si quieres continuidad pero sin compromiso de doce semanas.
Si no has hecho ninguna sesión conmigo todavía, te recomendaría probar antes con la sesión única de veinticinco euros. Sé que el bono sale más barato por hora, pero meterse a ciegas en cinco horas con alguien que no conoces es una apuesta. Mejor compra la sesión única, ve si te funciono como mentor, y si te encaja, te pasas al bono después (te descuento los veinticinco euros de la sesión única del precio del bono si lo haces en el mes siguiente; sale a setenta y cuatro euros las cinco sesiones).
El bono no encaja si lo que necesitas es acompañamiento continuo y disciplinado. Para eso está la mentoría de tres meses, con su calendario semanal fijo y su metodología estructurada. El bono, al ser libre, requiere que tú tengas iniciativa para reservar las sesiones cuando las necesites. Si eres de los que necesita que alguien te empuje a usarlas, se te van a quedar sin usar.
Y no encaja si tu situación es realmente urgente. El bono es para gente con tiempo. Si tienes una decisión que tomar en quince días, mejor reserva una sesión única ya y resuélvelo. El bono es para ir trabajando temas a tu ritmo a lo largo de meses.
Cómo se organiza realmente: el flujo de cada sesión
Cuando compras, te llega un enlace de Calendly con mi agenda disponible. Reservas la primera sesión cuando quieras (suelo tener huecos a una o dos semanas vista). Antes de la sesión, te paso un cuestionario breve donde indicas qué quieres trabajar en concreto esa hora. Yo me preparo con eso.
La sesión es de sesenta minutos exactos. Empezamos con cinco minutos de check-in (qué ha pasado desde la última vez, qué decisiones has aplicado). Cincuenta minutos al tema central. Cinco últimos para resumen y siguientes pasos. Tras la sesión, te llega un email con el resumen escrito y los recursos que hemos mencionado.
Las siguientes sesiones las reservas tú a través del mismo enlace de Calendly cuando estés listo. Algunos alumnos van rápido y agotan las cinco en mes y medio. Otros estiran mucho y las usan a lo largo de un año entero. No hay obligación de ritmo. Hay obligación, eso sí, de venir preparado: si vas a usar una hora, sácale partido.
El email entre sesiones está disponible para dudas concretas y breves, pero no es ilimitado. Respondo dudas que se contesten en cinco minutos. Si veo que la duda requiere más, te recomiendo que la metamos en la siguiente sesión.
Cinco temas que se suelen abordar en el bono
Para que te hagas idea de cómo aprovecha la gente las cinco sesiones, te cuento los cinco temas que más se repiten cuando los alumnos eligen el formato libre.
Tema uno: optimización de hipoteca. Una sesión de hora completa dedicada a revisar las condiciones de tu hipoteca actual, ver si te conviene amortizar, subrogar o mantener. Salimos con simulación numérica y decisión tomada o con las llamadas que tienes que hacer al banco.
Tema dos: planificación sucesoria con padres mayores. Una sesión sobre cómo abordar la conversación con tus padres, qué decisiones plantearles, qué seguros de vida tienen sentido, qué donaciones en vida considerar, qué testamentos hay que actualizar. No es asesoramiento legal pero te preparo para la conversación con el notario.
Tema tres: revisión integral del fondo de emergencia. Una sesión para calcular cuánto debes tener (en función de tus gastos reales), dónde guardarlo (con productos concretos disponibles ahora mismo en banca española) y cómo construirlo si todavía no lo tienes.
Tema cuatro: estrategia con coche y movilidad. Una sesión para evaluar la decisión “cambio coche o no” con números reales, compararlo con alternativas (coche seminuevo, híbrido nuevo, carsharing, leasing operativo) y salir con plan claro. Suele ahorrar mucho dinero.
Tema cinco: plan de pensiones. Una sesión para auditar tu plan actual (si lo tienes), evaluar si conviene traspasar, recomendar tipo de plan y estrategia de aportaciones para los años que te quedan hasta la jubilación. Si quieres entrar en detalle de qué planes concretos están disponibles con buenas condiciones, te paso lista.
Por supuesto, no estás obligado a cubrir estos cinco. Si quieres dedicar las cinco sesiones a una temática concreta (por ejemplo, las cinco sobre planificación sucesoria si tienes situación familiar compleja), eso lo decides tú.
El valor del email entre sesiones
Esta parte se subestima a veces. Te cuento por qué importa.
Cuando trabajamos en un tema en sesión, salen tareas concretas que tienes que ejecutar entre sesiones. Llamar al banco, pedir cita con el notario, comparar productos, hacer cálculos con tu pareja. En el medio de esas tareas, surgen dudas. Antes habrías tenido que esperar a la siguiente sesión para preguntar. Ahora me escribes un email, te respondo en menos de veinticuatro horas hábiles, y resuelves la duda en el momento.
Esto cambia la dinámica del programa más de lo que parece. La distancia entre una sesión y otra deja de ser “una semana sin avance” para convertirse en “una semana de avance con apoyo intermitente”. El compuesto de eso a lo largo de las cinco sesiones es importante.
Eso sí, pongo dos condiciones razonables. Primera: respondo dudas concretas y específicas, no análisis estratégicos largos (esos los hacemos en sesión). Segunda: respondo en horario laboral (lunes a viernes hasta las siete de la tarde). Los fines de semana descanso y te responderé el lunes.
¿A qué esperas para probarlo?
Cada día que pasa es un día menos resolviendo lo que llevas meses dándole vueltas.
pago único
La sin caducidad: por qué la dejo así
Esta es una decisión deliberada. Otros formatos similares tienen las sesiones caducadas en seis o doce meses para “presionar consumo”. Yo no lo hago. Tus cinco sesiones son tuyas. Las usas cuando quieras. Aunque tarden dos años.
¿Por qué? Por dos razones. Primera, porque la mayoría de mis alumnos son gente con vida (familia, trabajo, mil cosas) que no puede comprometerse a un ritmo forzado. Forzarles a usar las sesiones en doce meses generaría sesiones de mala calidad, hechas por inercia. Prefiero que las uses cuando realmente las necesites, aunque pasen meses.
Segunda, porque la confianza tiene que ir en ambos sentidos. Si yo te cobro y te ato a un plazo, te genero estrés por no perderlas. Si te cobro y te las dejo abiertas, genero compromiso conmigo a largo plazo. Tengo alumnos que tardaron año y medio en usar las cinco, y que después contrataron la mentoría completa de tres meses. Esa fidelidad la consigues respetando los tiempos de cada uno.
El único caso en que sí caducan es si decido cerrar mi actividad profesional de mentoría (cosa que no entra en planes pero hay que mencionarla). En ese supuesto, las sesiones no consumidas se reembolsan al precio prorrateado. Tienes ese aviso por contrato y nunca pierdes dinero.
Comparativa rápida con las otras opciones
Por si dudas entre opciones, te dejo aquí una comparativa transparente.
Si solo necesitas una hora concreta para un tema concreto y no piensas necesitar más: la sesión única de veinticinco euros. Te garantiza la ayuda puntual sin compromiso.
Si vas a necesitar entre dos y cinco sesiones a lo largo de los próximos meses: el bono de cinco. Sale a veinte euros la sesión, ahorras veinticinco euros respecto a comprar cinco sesiones sueltas. Es el mejor coste por hora del catálogo.
Si necesitas más de cinco sesiones o quieres acompañamiento estructurado con disciplina semanal: la mentoría de tres meses. Doce sesiones, calendario fijo, metodología cerrada, plan a cinco años al final. Doscientos cincuenta euros. Sale a veinte con ocho la sesión, prácticamente igual de barato que el bono, pero con el plus del método estructurado.
Si no has trabajado nunca conmigo y quieres material para autoaplicarte sin sesiones: el kit de cuarenta y siete euros (PDF + libro + 1 sesión incluida) o el Plus de cuarenta y siete (PDF + plantillas Excel + casos + auditoría inicial).
No te vendo todas estas opciones. Te vendo la que mejor encaje en tu caso. Si dudas, escríbeme antes de comprar y te oriento sin compromiso. He recomendado a gente comprar la sesión única en vez del bono cuando veo que con una basta. Lo prefiero a tener un cliente que paga de más.
Casos reales de uso del bono
Te cuento tres casos para que veas cómo aprovecha la gente el formato.
Caso A: una pareja de Bilbao, ambos sobre los cincuenta y cinco, con hijos universitarios y padres mayores. Compraron el bono y lo usaron en cinco meses así: sesión uno sobre cómo planificar la salida del piso de los padres (vivir con ellos o que se mudaran), sesión dos sobre hipoteca propia (decisión de subrogación), sesión tres sobre planes de pensiones de ambos, sesión cuatro sobre testamento y herencias, sesión cinco sobre fondo de emergencia y cómo construirlo. Salieron con cinco frentes resueltos y la sensación de tener su casa financiera ordenada.
Caso B: un autónomo de Sevilla, cincuenta y nueve años, profesional liberal. Compró el bono y lo usó en tres meses, las cinco sesiones dedicadas a un único tema: estrategia de jubilación. Quería entender cuándo le convenía jubilarse, cómo maximizar la pensión, qué hacer con el patrimonio acumulado durante los últimos años de actividad y cómo organizar el traspaso del negocio. Cinco horas dedicadas exclusivamente a eso. Salió con plan operativo claro y empezó a ejecutarlo.
Caso C: una mujer divorciada de cuarenta y nueve años, dos hijos adolescentes. Compró el bono y lo usó muy espaciado, una sesión cada cuatro o cinco meses. Cada sesión revisaba un avance de su plan financiero personal y planteaba el siguiente. Las cinco sesiones cubrieron un año y medio de su vida. Para ella el formato libre era perfecto porque podía adaptarlo a lo que iba pasando en su vida real.
No hay un uso correcto del bono. Hay el uso que encaja con tu vida.
Una decisión, un cambio
Si después de leer hasta aquí sigues con dudas, escríbeme. Sin compromiso.
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Preguntas frecuentes
¿En qué se diferencia el bono de la mentoría de tres meses?
La mentoría tiene metodología estructurada (las doce sesiones siguen un plan) y calendario semanal fijo. El bono es libre: tú decides qué trabajar en cada sesión y cuándo. La mentoría incluye al final un plan a cinco años escrito. El bono no garantiza ese entregable formal, aunque puede salir si lo enfocas así.
¿Puedo combinar el bono con la mentoría?
Sí. Mucha gente usa el bono después de haber terminado la mentoría de tres meses, para resolver dudas que van surgiendo. También se puede al revés (empezar con el bono y, si ves que necesitas más estructura, pasar a la mentoría completa con descuento del bono no consumido).
¿Puedo regalar el bono a otra persona?
Sí, las sesiones son transferibles si me avisas antes de empezar a usarlas. Puedes regalarlo a un familiar o amigo. La condición es que la persona que las use sea coherente con el perfil objetivo (pre-jubilados, autónomos, gente entre cuarenta y cinco y sesenta y cinco años con preocupación financiera familiar). No funciona para temas distintos como inversiones especulativas.
¿Las sesiones son siempre por videollamada?
Sí. Hago las sesiones por videollamada porque me permite pantalla compartida y porque vivo en Madrid y mis alumnos están repartidos por toda España. Solo en casos muy puntuales y si estás en Madrid podríamos vernos en persona, pero no es lo normal.
¿Cuánto tarda en empezar a usarse?
Tras la compra, tienes acceso inmediato al enlace de Calendly. Reservas la primera cuando quieras. Si quieres reservarla mañana mismo, suele haber huecos. Si quieres una hora muy concreta, mejor con una semana de antelación.
¿Es deducible si soy autónomo?
Sí, como consultoría profesional. Te emito factura con tus datos. Indícamelo en el momento de la compra y me pasas tus datos fiscales.
¿Hay descuento si soy alumno del programa de tres meses?
Sí. Los alumnos del programa tienen los bonos a setenta y nueve euros en lugar de noventa y nueve. Y la sesión suelta a veinte euros en lugar de veinticinco. Es un descuento permanente vitalicio por haber pasado por la mentoría completa. Solo tienes que mencionarlo y verifico.
¿Cuál es la política de devoluciones?
Catorce días desde la compra para devolución completa si no has empezado a usarlo. Una vez has consumido la primera sesión, te puedo devolver proporcionalmente las restantes si por la razón que sea decides no continuar. La idea es no retener gente. Si veo que esto no te aporta, no quiero tu dinero.
